“Producers” y “online editors” Los nuevos roles claves en la reinvención del periodismo
En mi recorrido por los principales medios de comunicación norteamericanos, pude constatar que el terremoto que vive la industria, es de dimensiones mayores. Como todo en la vida, no habrá una solución del tipo “one size fits all”. Cada uno está experimentando formas de convergencia diferentes y redistribuyendo cargos y funciones de acuerdo a su cultura interna. La clave es sortear esta crisis logrando la mejor de las sinergias al distribuir los contenidos en las diferentes plataformas.
Por María Ignacia Errázuriz O., Fellow, Eisenhower Scholarship
2008
A continuación un pincelazo de algunos de los roles claves en esta reinvención del periodismo.
Hace algunos días, el Seattle Post Intelligencer, diario perteneciente al grupo Hearst, publicó su último número en papel y anunció “el fin de una era y el principio de otra” en la que continuarán operando solamente en una plataforma digital. Esta noticia me recordó lo que Fred Young, Senior Vice President News, y Jaques Natz, director of Digital Media Content, ambos del grupo Hearst, me señalaran en una conversación durante mi Eisenhower Fellowship: “Tenemos que innovar en la forma cómo creamos el contenido, tenemos que ser más eficientes, volver a ser la voz de la comunidad… los avisos de 20 x 25 para financiar el negocio ya no sirven”.
De ahora en adelante el Seattle Post Intelligencer contará con sólo 20 redactores, tendrá un foco más local e incluirá dentro de su sitio a varios bloggers populares. Sin duda, será un laboratorio para probar ideas que Hearst podría más tarde aplicar a la cadena de 16 periódicos.
Como este diario, todos los medios de comunicación en Estados Unidos se encuentran probando diferentes fórmulas para hacer más eficiente el modelo de negocio.
Una realidad
Cuando entré al centenario edificio del Chicago Tribune (empresa perteneciente al empresario, Sam Sell, que a fines de diciembre se declaró en quiebra) fui sorprendida por un inmenso lienzo que decía “redesign to read it fast or not” y luego en diversos paneles en los pasillos se reforzaban las ideas: “change is inevitable”, “it’sa whole new world”. Junto con su reciente rediseño, que incluye fotografía a color a media página en la portada y más infografía e ilustraciones, se han incorporado en su sala de redacción 12 producers full time. Estos productores son periodistas jóvenes que se encargan de hacer paquetes multimedia, agregar gráficos, editar los videos, buscar links, hacer slideshows. Poseen todas las habilidades de un buen periodista: olfato, iniciativa, capacidad de descubrir y proponer temas y por cierto muchas habilidades técnicas.
Tuve la oportunidad de conversar con Christopher Booker, uno de estos producer, quien se mostró optimista, a pesar del mal ambiente que se respiraba en la sala de redacción a raíz de los más de 80 despidos de esos últimos meses. “Aquí se está reinventando la manera de hacer periodismo. El Chicago Tribune ya no es un diario impreso. Somos una empresa generadora de contenidos. Cada historia debe decirnos qué herramienta debemos utilizar y en qué plataforma la vamos a comunicar y eso debemos decidirlo rápido”.
En el Boston Globe desde hace dos años que están integrando las redacciones del diario impreso y la página web. En este proceso han surgido dos figuras claves:
- Los online editors, que trabajan codo a codo con los editores generales del papel. Son los gate keepers de su respectiva sección, están actualizando la página y a veces incluso redactan los titulares y un párrafo con la información que los reporteros les envían desde el terreno.
- Los producers: al igual que en el Chicago Tribune, son periodistas jóvenes. Básicamente ven cómo hacer un paquete más multimedia para la noticia: editan videos de notas duras con las imágenes que les envían (vía servidor) del canal de TV del grupo (NCN-TV); hacen gráficos, buscan links para remitir a otros sitios de interés, hacen slideshows, etc.
El layout o distribución de reporteros, editores y productores en la sala es muy importante. Los reporteros de una sección están junto al online editor y al producer (ojalá mirándose) dada la inmediatez de las decisiones. Los editores generales de la versión papel están por el perímetro en oficinas cerradas, pero transparentes.
Algunas cifras
En el Washingtn Post hubo más de 100 despidos desde mayo hasta noviembre de 2008. Mientras la versión impresa sufre una fuerte baja en lectoría (de 900.000 mil a 650.000 ejemplares en días de semana, y de 1.000.000 a 800.000 ejemplares los días domingo), el Washingtonpost.com es leído cada vez por más gente, pero sus utilidades son de 10 millones de dólares al año, apenas un décimo de lo que ingresaba al papel con sus avisos clasificados.
Mientras la empresa busca las fórmulas para un nuevo modelo de negocio, ha anunciado la fusión de sus redacciones impresa y online, actualmente separadas por el río Potomac. Aquí también pude constatar cómo las rutinas periodísticas se reinventan. Los editores de la versión papel están en constante comunicación con los editores online. Los reporteros traspasan sus contenidos a los producers de la web, quienes buscan links, agregan gráficos, cuñas en video, es decir, adaptan y transforman esos contenidos para el sitio del Washingtonpost.com.
En todo este proceso de convergencia la interactividad es clave, los columnistas del papel, bloggean en la web, reciben y contestan comentarios. Los soportes tradicionales se mezclan, las barreras se derrumban. El día en que fue elegido Obama, pude presenciar cómo la sala de redacción de uno de los medios impresos más tradicionales e importantes de Estados Unidos se convertía en un verdadero canal de televisión para transmitir en vivo a través de la web los resultados de las elecciones.
Cimas • Centro de Investigación de Medios y Sociedad Andes • Facultad de Comunicación Universidad de los Andes
Teléfono: 4129245. San Carlos de Apoquindo 2200. Las Condes,Santiago,Chile.