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25/05/2007
Ricardo Moreno C.
Master en Gestión de Empresas de Comunicación, Universidad de Navarra, España. Periodista y Licenciado en Comunicación Social Universidad de los Andes.
El poder (aún incierto) de Internet
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En Europa hoy se debate sobre el verdadero alcance de Internet. El boom de la web 2.0 (de participación, comunidad e interactividad entre informadores y audiencias) es notable y nadie lo discute. Sin embargo, quienes realmente participan activamente de ésta ni siquiera alcanza el 1% de los usuarios de la red, cifra que, seguramente, en Chile debe ser ostensiblemente menor.
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Este desequilibrio entre crecimiento y participación atemoriza a los inversionistas, quienes temen que se produzca una nueva “burbuja”. Páginas personales (Blogger, TypePad, Wordpress); comunidades (Facebook, Orkut, My Space), nuevos sistemas de mensajería instantánea (Twitter, Jaiku, Truemors) e incluso mayor desarrollo de la telefonía IP (Skype, Magic Jack, Jajah). En fin, cientos de herramientas nuevas aparecen cada día para llevar a límites inimaginables las posibilidades de comunicación en comparación a las que se tenían hace tan solo una década.
El investigador de la Universidad de Navarra y experto en Internet, José Luis Orihuela, estima que el mundo de la comunicación vive una revolución sólo igualable a la que vivió la historia de la humanidad en 1450 con la invención de la imprenta por Gutenberg.
Entonces, me pregunto, ¿por qué tanta pasividad de los usuarios? Estimo que se debe a dos razones. Primero, económicas: no todos tienen acceso a la tecnología, es decir, la injusta brecha digital. Y segundo, educacionales: muchos, aunque tienen acceso, ignoran lo que tienen delante de sus ojos.
Este último punto es especialmente grave cuando se trata de los profesionales de la comunicación. Siento que es más que un deber (en especial para las nuevas generaciones) el actualizarse y ser un activo participante de lo que ocurre en Internet, porque a pesar de la presente pasividad, pronto será EL MEDIO por excelencia.
Por ello, como dice el investigador galo, Francis Pisani: “mientras más numerosos y más activos sean los usuarios en la red, mejor”.
Otro aspecto de la pasividad es conseguir rentabilidad. Se preguntarán ¿Y cómo se financian las empresas en la red?, ¿qué pasa con la publicidad?
La respuesta a la primera pregunta dependerá del modelo de negocio, mientras que para la segunda es simple: una buena publicidad en Internet hoy puede ser incluso más rentable que la realizada en TV. Hoy -y cada vez más- los usuarios ya no aceptan que la publicidad se les imponga y les interrumpa los contenidos que ven. Esto cambió, ahora son los usuarios los que eligen cuándo y qué es lo que ven, es decir, el axioma básico de la identidad 2.0.
Por ende el marketing en Internet es un llamado a la creatividad. El de moda es el viral o aquél que se contagia de “boca en boca” por la red. Algunos buenos ejemplos son está curiosa campaña de un desodorante o la versión 2.0 de “yo tomo leche” (got milk?). Otra idea fuerte en la actualidad es la creación de comunidades en torno a productos o servicios.
Internet permite medir y conocer los comportamientos y gustos de los usuarios/consumidores de forma mucho más concreta, lo que facilita la elaboración de campañas destinadas al individuo y no a la masa. Sin embargo, este “súper conocimiento” provoca, a lo menos, preocupación, porque Internet se convierte en el real “Gran Hermano”, que en algunos casos podrá llegar a conocerte mejor que como tú lo haces.
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